JESUCRISTO: MINISTERIO (Cristología II) Pasaje: Fil.2:5-11; Heb.7:25; 1.Jn.2:1
El estudio sobre la Persona de Jesucristo ha de pasar por la consideración de los "estados" del Hijo de Dios. A diferencia de la Persona, que es inalterable en el tiempo, el estado es una situación a la que se llega y que puede persistir o no. Así, pues, el Hijo de Dios llegó al estado de humillación cuando tomó la forma de "siervo", sin embargo, dicho estado no persiste ahora, al dejar paso al de "exaltación" desde su ascensión a la gloria, después de haber sufrido la muerte y "muerte de cruz". Estas situaciones por las que pasó el Señor, sirven de ejemplo al creyente en su carrera cristiana y le permiten experimentar el "vituperio de Cristo" (Heb.13:13) con gozo, seguro de la gloria que viene después del sufrimiento (1.P.5:10).
A) JESUCRISTO HUMILLADO
1. Lo que comprende.
1.1. Comprende el "vaciamiento" que el Hijo de Dios hizo de sí mismo para tomar "la forma de siervo" (Fil.2:7).
1.2. Incluye los pasos de su descenso desde la gloria hasta la cruz, que le permite "gustar la muerte por todos" (Heb.2:9).
2. La "forma de siervo" (Fil.2:7).
2.1. Quien existía eternamente en "forma de Dios" (Fil.2:6), se "despojó a sí mismo" hasta llegar a ser un auténtico "esclavo".
2.2. Como llegó a la "forma de siervo".
2.2.1. Despojándose a sí mismo.
2.2.2. La palabra (gr. "kénosis") equivale a vaciarse.
2.2.3. Esta palabra tiene relación con la "libación sobre el sacrificio" (Fil.2:17).
2.2.4. Pablo no está interesado, en el pasaje de Fil.2:6ss) en mencionar de que se despojó Jesucristo, sino en afirmar que así lo hizo.
2.3. Un pasaje clave (Heb.10:5-7).
2.3.1. El texto está tomado del Sal.40:6-7, en donde el salmista, en lugar de "me apropiaste cuerpo" dice: "has abierto mis oídos", (lit. "perforaste mis orejas").
2.3.2. Uno de los significados tiene que ver con la obediencia incondicional del siervo, atento sólo a la voz de su dueño.
2.3.3. El salmista tiene en mente la "ley del esclavo" (Ex-21:5-7).
(1) Mediante el ritual de la perforación del lóbulo de su oreja, quedaba convertido en esclavo voluntario por amor.
2.3.4. Simbólicamente, Jesucristo se sometió a tomar la "forma de esclavo" para hacer la voluntad de Dios en el plan de redención.
2.3.5. Así se comprende mejor Is.50:5-7.
2.3.6. La humillación del Hijo de Dios, no estuvo en "hacerse hombre", sino en tomar la "forma de siervo"
3. La encarnación del Verbo de Dios (Jn.1:14).
3.1. La concepción virginal de Jesús fue una operación del Espíritu Santo (Luc.1:35).
3.1.1. Los relatos del evangelio (Mt.1:18-25; Luc.1:34-35).
3.1.2. La condición "virginal" de María está claramente expresada en el texto bíblico: "...no conocía varón" (Luc.1:34).
3.2. La Segunda Persona Divina, queda revestida de humanidad (Jn.1:14a; Rom.1:3; Gal.4:4; Fil.2:7).
4. El nacimiento del Hijo de Dios.
4.1. El relato bíblico (Luc.2:1-7).
4.1.1. El evangelista precisa los detalles, el tiempo y el lugar, citando los nombres de los gobernantes en esos días para una mayor precisión y verificación.
4.2. El nacimiento en la mayor humildad (Luc.2:7)
4.2.1. Lo asombroso de su humildad (2.Cor.8:9).
4.3. El anuncio de los ángeles a los pastores y la reacción de estos (Luc.2:8-20).
4.3.1. Nótese que es a los más humildes de los hombres a quienes Dios anuncia, en primer lugar, el nacimiento del Salvador.
4.3.2. El nacimiento no sólo del Salvador de los pecadores, sino del Rey de Israel, el Libertador, de ahí el anuncio a los más necesitados.
4.4. La visita de los magos (Mt.2:1-12).
4.4.1. Contrasta la sinceridad de los sabios con la hipocresía de Herodes (Mt.2:8).
4.4.2. El nacimiento, como corresponde a un plan elaborado y detallado por Dios, había sido anunciado previamente por los profetas, incluido el lugar del nacimiento (Miq.5:2).
4.4.3. Son los gentiles los primeros que se mencionan como adorando al Señor (Mt.2:11).
5. La infancia y Juventud de Cristo.
5.1. La huida a Egipto (Mt.2:13-15).
5.1.1. Esto cumple también la profecía bíblica (Os.11:1).
5.2. El retorno de Egipto y su asentamiento en Nazaret (Mt.2:19-23).
5.3. La infancia de Jesús fue en todo semejante a la de cualquier otro niño (Lc.2:52).
5.3.1. Crecía en estatura, esto es, se desarrollaba.
5.3.2. Crecía en conocimiento, teniendo que adquirirlo como cualquier otro ser humano, mediante el aprendizaje.
5.4. El cumplimiento familiar de los preceptos legales (Lc.2:41-52).
5.5. Jesús estaba sujeto a sus padres (Lc.2:51a).
5.5.1. Era natural que así fuese ya que Cristo había venido a cumplir la ley (Ex.20:12).
6. El ministerio público de Cristo.
6.1. El bautismo de Jesús (Mt.3:13-17; Mr.1:9-11; Lc.3:21-22).
6.1.1. Dios respalda el ministerio de su Ungido.
6.1.2. El Padre proclama la condición de Jesús, como su Hijo Amado (Lc.3:22b).
6.2. Las tentaciones de Jesús (Mt.4:1-11; Lc.4:1-13).
6.2.1. En esas tentaciones Jesús demostró que es posible para el hombre vivir en plenitud bajo la absoluta obediencia a Dios.
6.3. La transfiguración (Mt.17:1-8; Mr.9.2-13; Lc.9:28-36).
7. Los sufrimientos y muerte de Cristo.
7.1. Los sufrimientos fueron una constante en la vida del Señor.
7.1.1. Fue presentado proféticamente como el siervo sufriente de Jehová (Is.52:13-53:12).
7.1.2. Fue probado en todo según nuestra semejanza (Heb.2:17; 4:15).
7.2. Los sufrimientos de la pasión.
7.2.1. La agonía del Huerto (Mt.26:37; Mr.14:33,34; Lc.22:44).
7.2.2. La angustia frente a la muerte espiritual por nosotros (Heb.5:7).
7.2.3. Los azotes del pretorio (Mt.27:26).
7.2.4. La corona de espinas (Mt.27:27-31).
7.2.5. La crucifixión (Mt.27:32-56; Mr.15:21-41; Lc.23:26-49; Jn.19:17-30).
7.2.6. El sufrimiento espiritual de la separación de su Padre a consecuencia del pecado imputado (Mt.27:45-46).
7.3. Cristo es hecho maldición por nosotros (Gal.3:13).
7.3.1. Cristo es puesto como sacrificio expiatorio por nuestros pecados (2.Cor.5:21).
7.4. La muerte del Señor (Mt.27:50; Jn.19:30).
7.5. La sepultura del Señor (Mt.27:57-66).
8. El mayor grado de humillación del Hijo de Dios (Ef.4:9).
8.1. El descenso de Cristo a las "partes más bajas de la tierra", no es un hipotético descenso al lugar de los muertos.
8.2. Cuando Cristo murió, su espíritu fue entregado al Padre (Lc.23:46).
8.3. Su cuerpo estaba sin vida en el sepulcro (Mt.27:57ss).
8.5. El texto enseña que para ser el Salvador de todos los pecadores, tuvo que descender hasta el lugar del más vil de ellos, para poder ser su sustituto.
B) JESUCRISTO EXALTADO
1. Las fases de la exaltación del Hijo de Dios (Fil.2:9-11).
1.1. Resurrección de entre los muertos (Hch.2:24-32; 3:26; 4:10; 5:31; Rom.4:25).
1.1.1. Algunas pruebas de la resurrección.
(1) La tumba vacía (Mr.16:6; Lc.24:3,6,12).
(2) Apariciones y testimonios de ellas por parte de personas que no estaban dispuestas a creer en su resurrección (Jn.20:11-17; Mt.28:9-10; 1.Cor.15:5; Lc.24:13-35,36-43; Jn.20:26-29; Jn.21:1-23).
1.2. Su ascensión (Hch.1:6-11).
1.2.1. Con ella concluye el período de las limitaciones.
1.2.2. Se lleva a cabo la exaltación plena del Hijo de Dios (Ef.1:20-23).
1.3. Su entronización a la diestra del Padre. (Mt.26:64; Hch.2:33-36; 5:31; Ef.1:20-22; Heb.10:12; 1.P.3:22; Ap.3:21; 22:1).
II. EL MINISTERIO ACTUAL
1. Lo que es Jesucristo ahora.
1.1. El único Salvador de los pecadores (Hch.4:12).
1.2. El único camino al Padre (Jn.14:6).
1.3. El único mediador entre Dios y los hombres (1.Tim.2:5).
1.4. La cabeza y fundamento de la Iglesia (1.Cor.3:11; Ef.1:22-23).
1.5. Intercesor ante el Padre por los suyos (Heb.7:25).
1.6. El abogado permanente para el creyente (1.Jn.2:1).
1.7. Preparador del lugar para la Iglesia (Jn.14:2).
III. APLICACION PERSONAL
1. El Señor nos amó de tal modo que se hizo hombre para morir en nuestro lugar (Heb.2:14-15).
2. Este amor exige una correspondencia en nosotros si realmente lo hemos probado (2.Cor.8:9).
3. El Señor espera un compromiso fiel de cada uno de los que han sido redimidos por Su sangre, en una entrega incondicional para servirle (Lc.14:26,27,33; Rom.12:1).
4. El creyente ha de procurar llevar una vida santa, apartada de todo pecado, ya que el pecado ha costado la vida del Señor.
5. El amor real se expresa en obediencia (Jn.14:15,21,23,24).
6. ¿Amamos realmente al Señor?